La eterna espera de la Puerta Norte de Chile
"Esperamos que los ministros y autoridades encargados actúen con rapidez, para que la conmemoración de 2029 no sea otra falsa promesa".
José Miguel Insulza, - Senador por Arica y Parinacota
El 15 de Marzo del año pasado, los cinco parlamentarios de Arica y Parinacota nos reunimos con el Presidente de la República, en Cerro Castillo, para conversar acerca de las actividades a desarrollar con ocasión del Centenario, en Junio del 2029, del Tratado de Paz y Amistad suscrito en 1929, que definió los límites definitivos entre nuestros países.
No era el propósito de esa reunión, convocada por el Presidente Gabriel Boric, programar una celebración conjunta entre Chile y la hermana República del Perú, que seguramente será asunto de nuestra Cancillería, sino trazar un programa de obras públicas indispensables para fortalecer la infraestructura de nuestra Región, que pudieran ser inauguradas en ese año, mostrando de esta manera una voluntad nacional de hacer de la Ciudad y Región del Norte de Chile una verdadera Puerta Norte, moderna y acogedora y situada en el centro de América del Sur.
Naturalmente surgieron en esa reunión numerosas ideas y opciones, entre ellas su nuevo hospital en la Zona Norte de la Ciudad; la solución de los problemas hídricos rurales y urbanos de la Región, tanto con una posible planta desaladora como una planta de reciclaje para una ciudad que arroja todas sus aguas servidas al mar; fortalecer nuestra presencia en el altiplano y la cordillera, dotando a toda a Region de servicios esenciales; el mejoramiento de nuestros servicios ferroviarios; un gran Edificio para el Gobierno Regional; una planta de hidrogeno verde en Camarones; difusión de la cultura Chinchorro, etc;
La inventiva de los parlamentarios puede ser infinita, cuando se trata de mejorar nuestra región; y el interés del Presidente Boric por tener pronto ese plan, llevaron a una clara conclusión y un compromiso: la creación inmediata de una Comisión que incluya autoridades, parlamentarios, alcaldes, jefes de servicio, representantes de la cultura, para definir cuáles son las obras que se pueden emprender.
Desde ese muy importante encuentro, han transcurrido ya diez meses y medio y la Comisión aún no tiene Presidente ni se ha reunido para empezar su trabajo. El tiempo que queda para llevar a cabo la tarea es de apenas cinco años; parecen bastantes, pero son pocos para programar, decidir, elaborar proyectos, programar su ejecución y llevar a cabo el trabajo. Y si la demora en elaborar el decreto y nombrar la Comisión ha sido tan larga, la preocupación que algunos posibles miembros estamos manifestando parece razonable.
Estos años no han sido fáciles para Arica y Parinacota. Ante una situación económica precaria, con alto desempleo, se han unido la llegada masiva de migrantes, le reaparición de la mosca de la fruta, el aumento de la inseguridad y la criminalidad organizada y el derrumbe en la Cuesta de Camarones, cuya reparación se programa al menos hasta el fin de año, es natural que nuestros ciudadanos y ciudadanas resientan el abandono. Ello a pesar de los importantes esfuerzos mostrados en la protección de nuestra frontera y la captura y juzgamiento de importantes grupos criminales.
Esperamos que los ministros y autoridades encargados actúen con rapidez, para que la conmemoración de 2029 no sea otra falsa promesa. El Alcalde, el Gobernador, los Senadores y Diputados lo hemos exigido con fuerza en estos meses, pidiendo más atención para Arica y Parinacota y exigiendo respuestas efectivas y no más promesas incumplidas
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