Desarrollan transcriptor que traduce los modismos chilenos
Creado por un matrimonio, Transcripción Plus procesa el audio con la IA y luego un especialista en lingüística lo revisa.
Ignacio Arriagada M.
En Chile, los chilenismos son parte esencial del lenguaje, pero pueden ser un desafío para quienes no los conocen. Con esto en mente, el matrimonio compuesto por Scarlett Olave y Rubén Torres desarrolló Transcripción Plus, una plataforma de transcripción de audios capaz de detectar estos modismos y entregar textos precisos, facilitando la comprensión para todas las personas.
"Todo nació en 2018, cuando viajábamos por el mundo. Scarlett trabajaba como transcriptora e identificó la necesidad de un servicio de alta calidad que pudieran combinar precisión, rapidez y un enfoque humano", relata Torres a este medio.
Así se dio inicio al desarrollo de la plataforma, que partió como un servicio personalizado de transcipción de audio a texto de forma automática. Con el tiempo, reconoce la pareja, evolucionó a una herramienta que combinó inteligencia artificial (IA) con revisiones realizadas por especialistas en lingüística. Esta fórmula permite garantizar un 99,5% de precisión.
"La plataforma está compuesta por diversas tecnologías y lenguajes de programación. A nivel más técnico usamos un stack 'MERN' (MongoDB, Express, React y Node). También utilizamos Python para los componentes de IA y machine learning. El modelo de transcripción se basa en Whisper de OpenAI, junto a algunas librerías de código abierto como WhisperX, y otras que nos permiten hacer la diarización y optimizar el modelo para reconocer los chilenismos y modismos de otros países de Latinoamérica", detalla Torres.
Aplicación
Actualmente, Transcripción Plus opera en los sectores judicial y de investigación académica, con planes de expandirse al ámbito médico.
En ese contexto, el director tecnológico de la empresa precisa que "llevamos más de tres mil horas de transcripción para cientos de clientes. Entre ellos varios clientes institucionales como la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile, la Biblioteca Nacional, la Agencia Chilena de Cooperacion Internacional para el Desarrollo, la Fiscalía de Chile. También tenemos muchos clientes privados, principalmente estudios de abogados".
Al principio, la plataforma le da gratuitamente al usuario 120 minutos de transcripción para evaluar el servicio antes de suscribirse. Una vez culminado ese tiempo, se da la posibilidad de elegir entre cuatro planes pagados: Personal, Team y Enterprise. Cada uno ofrece cierta cantidad de horas de uso, tipos de exportación, asistencias, entre otras bondades.
"Hemos recibido buen feedback de nuestros usuarios en el sentido de la usabilidad de la plataforma, les parece intuitiva y fácil de aprender. Ellos pueden subir sus archivos directamente, organizarlos por carpetas y generar sus transcripciones, ya sean hechas por nuestros profesionales o de manera automática", especifica Rubén.
Actualmente, la startup chilena cuenta con 12 transcriptores y reclutan constantemente para adaptarse a la demanda. Además, el matrimonio avanza en su expansión internacional, específicamente hacia Argentina, México y Colombia.